Modelos vivos

En mis pinturas utilizo siempre modelos vivos, cuidadosamente seleccionados no sólo en función de su fisonomía sino también de su carácter. 

 

 

Mural en Proceso en la iglesia de San Mamés de Aras (Cantabria)

(Para  ver detalles de la pintura mural acabada haced clic en Murales. )

Proceso.

Después de todos los estudios previos, esbozos, posado de los modelos y realización del boceto definitivo a escala realizamos los llamados "cartones", dibujo de linea en papel especial a tamaño definitivo. Aquí, prácticamente acaba el trabajo previo de taller y comienza el trabajo a pie de obra.

 

   

 

Pintura religiosa contemporánea: preparando el muro para recibir el mural.
Pintura religiosa contemporánea: preparando el muro para recibir el mural.

El muro se encontraba en deficiente estado:  revocado irregularmente con mortero de cemento portland, así que la primera labor consiste en regularizar la superficie. Para ello se enluce a llana quedando completamente lisa y, a continuación, se le aplican dos manos de imprimación acrílica proporcionando así una ligerísima aspereza que facilitará el anclaje de la pintura y una igualmente uniforme absorción..

Todos sabemos que lo ideal sería un muro original, de piedra, guarnecido con mortero de cal y pintado  con otra técnica; pero la pared es como es: moderna, de ladrillo industrial y cemento. 

 

 

 

Sinopia del ángel en el ángulo inferior-izquierda.
Pintura religiosa en proceso: mural en la iglesia de San Mamés de Aras (Cantabria) Sinopia.

Con el soporte correctamente preparado se traspasan los dibujos de los cartones realizados en el estudio. Este ha sido el método utilizado durante siglos que evita improvisaciones y errores que el pintor no se puede permitir. 

 Ahora ya todo está estudiado: la ubicación de cada elemento, las proporciones, etc. 

 

Y por fin empieza la pintura propiamente dicha...

Montaje fotográfico con el boceto del futuro mural en su ubicación.(Click para agrandar)

 Antes de cualquier trabajo in situ se realiza un proyecto a escala acompañado de su memoria explicativa para que los comitentes sepan cómo va a resultar el mural.  Aunque entre el proyecto inicial y el resultado final puede haber ligeras variaciones (siempre para mejorarlo) en las fotos puede comprobarse la fidelidad entre el proyecto inicial y el resultado final. Así se evitan incertidumbres y el cliente sabe qué está contratando. 

Estas fotos no corresponden al mural realmente pintado sino a un montaje fotográfico realizado con el boceto. El cliente sabe así cómo quedará el trabajo cuando se pinte realmente.

 

PROYECTO DE PINTURA MURAL

SAN MAMÉS DE ARAS.

 

Descripción iconográfica.

 

   De acuerdo con la propuesta de los comitentes y siguiendo la advocación de la iglesia, se proyecta una pintura mural en la pared oeste de la iglesia,    el coro, con San Mamés como motivo iconográfico principal.

 

 Siguiendo el boceto preparatorio podemos ver:

 

  -Una cuadratura central con la figura de San Mamés según nos informa la tradición:  un adolescente (puesto que fue martirizado en esa edad) ataviado a la romana con túnica corta roja –simbolizando su martirio- y cayado de pastor que nos informa de su actividad en el tiempo en que permaneció huido de la persecución romana.

 De fondo se pintará el paisaje de la localidad de San Mamés, que si bien en el boceto no se aprecia, en la realización definitiva se incluirán detalles más minuciosos y precisos que faciliten su identificación.

 

   La figura del santo protagoniza el mural tanto por su centralidad como por sus dimensiones.  Su vista se presenta desde un punto bajo para armonizarla con la vista natural que tendrá el mural desde el suelo de la iglesia; así veremos al santo desde abajo tal y como se nos presenta en la pared alta del coro.

 

 Flanqueado en  ambos lados se puede ver dos esculturas pintadas en sendas hornacinas arquitectónicas en visión lateral contrapuesta que acentúan la profundidad del mural rompiendo así la frontalidad y creando la sensación de haber tres paredes donde sólo hay una. Estas figuras escultóricas son: a la derecha, un joven sosteniendo y ofreciendo la palma del martirio al santo mientras le dirige la mirada.  Al otro una figura clásica que nos remite a la Edad  Antigua, escenario de la vida del santo.

 

En cada una de las cuatro esquinas aparecen sendos ángeles ajustando el conjunto: los dos de abajo, sin alas, tocando trompetas, simbolizando la nombradía  y aviso en la Tierra; uno de ellos tiene el cuerpo claramente fuera de la cuadratura que enmarca al santo y el otro medio cuerpo dentro y medio fuera, contribuyendo así al dinamismo iconográfico y a la ruptura de la frontalidad, aportando cierta exigencia de atención por parte de quien lo contemple.

  Los ángeles de arriba simbolizan la esfera divina y, al contrario de los de abajo, que claramente se apoyan en el suelo, estos “flotan” sin apoyo ninguno y tocan instrumentos no de aviso o advertencia, como los de abajo, sino más propios del deleite espiritual.

 

   El conjunto de la escena principal está  enmarcado con molduras pintadas -fingidas- que si bien proceden de la Edad Antigua, Grecia y Roma, han sido adoptadas profusamente en la ornamentación cristiana  desde el Renacimiento y aún  antes.  Su objeto, además del puramente ornamental, es ayudar a dirigir la atención del espectador hacia el tema central.

 

 El mural se  remata en la parte inferior con un trampantojo (en el boceto aún no se aprecia la sensación de relieve) que simulará ser un altorrelieve de estilo romano –época del San Mamés- en el que se ilustran diversos episodios de la biografía del santo: la detención de sus padres cuando la madre estaba embarazada, su adopción por una cristiana, las primeras catequesis por parte de su madre adoptiva, el requerimiento de las autoridades romanas para que abjurase del cristianismo, el intento de su ejecución arrojándolo al mar, su vida pastoril, el episodio de los leones en el circo y , finalmente, a la derecha, su muerte.

 

 Técnica 

 

   Si bien la técnica más noble , duradera y de óptimos atributos ópticos, además de otras cualidades constructivas, es la de la pintura al fresco, el muro de soporte no reúne las cualidades necesarias para la aplicación de esta técnica, pues está enfoscado con cemento portland y  con película de pintura industrial moderna. Por ello se estima que la técnica más adecuada para esa condiciones es la de la pintura acrílica de calidad artística (las pinturas pueden clasificarse en decorativas, de estudio y artísticas, siendo éstas las mejores).

   No obstante se procurará la semejanza óptica con los efectos del fresco por medio de la atenuación de los colores (evitar los colores “chillones”), las transparencias aplicando veladuras y el empleo de temples acrílicos (pinturas elaboradas a mano por el pintor con pigmentos y resina acrílica de calidad modulando su transparencia, brillo y/o cubrición).

 

 El proceso consistiría en las siguientes fases: 

 

  Después del acopio de datos se procede a la realización de esbozos para formalizar la idea final. A continuación se buscan modelos apropiados para cada uno de los personajes que aparecerán en el mural. Se procede a sesiones fotográficas con los atavíos e iluminación adecuadas. Seguidamente se realiza el boceto el boceto a escala.

Una vez aprobado el proyecto se realizarían los llamados “cartones”:  dibujos de línea al tamaño definitivo para su transposición al muro sin errores de proporción, así como plantillas para los elementos ornamentales.

 

 Ya a pie de obra y antes de la pintura propiamente dicha, se repararían los desniveles, faltas, etc. del muro y se procedería a aplicar una imprimación

 -también acrílica- que limpie la superficie y regule e iguale la absorción del soporte a la vez que incremente la luminosidad.

 Se  procede al dibujo de las cuadraturas y a la trasposición de los cartones y, finalmente, a la pintura definitiva, bien aplicando una base previa monócroma en claroscuro, bien en pintura directa.

 

   Hay que tener en cuenta que en la realización de la pintura final se pueden –y deben- realizarse pequeñas variaciones con respecto al boceto para la correcta adaptación a las condiciones reales del mural, (por ejemplo en lo que respecta a la luz recibida del óculo de la izda., la precisión en el trampantojo de abajo etc.)

 

   SAN MAMÉS


De este santo hay pocos datos, algunos entremezclados con la leyenda.

San Mamés fue un chico del siglo III  nacido en el seno de una familia modesta. Sus padres, también canonizados, Teodoro y Rufina, estaban encarcelados por ser cristianos y así, en prisión, nació Mamés. Su madre murió en el parto entre torturas y su padre poco después. 

Fue adoptado y educado por una noble patricia cristiana, Ammia, que murió cuando Mamés tenía 15 años.

  Entonces fue apresado y sometido a tormentos para que abjurase de Cristo pero, como no lo consiguieron, el emperador Aureliano ordenó que lo arrojasen al mar. Se salvó milagrosamente y se trasladó a Cesárea donde vivió del pastoreo. Fue localizado, enviaron a unos legionarios para apresarle pero San Mamés les predicó y consiguió convertirles. Hasta que nuevamente fue capturado y trasladado al circo para ser martirizado. Soltaron los leones para que le devorasen pero era tal su estado de gracia que éstos se amansaron al verle. Al fin un gladiador le dio muerte con un tridente en la arena del circo en el año 273. Entregó así su vida a Cristo.


 

 

 

 

 

 

Pintura religiosa. La pintura mural religiosa de Javier Hoyos
Artículo sobre el mural en El Diario Montañes